Tuesday, August 6, 2013

Ser soltera no es estar sola


Ser soltera no es estar sola
Se pasa todo el tiempo. Salgo con amigos y casi siempre me encuentro con alguien nuevo. Nos presentamos y pasamos por las preguntas rituales de cómo hemos conocido al amigo que tenemos en común, en qué trabajamos, qué pensamos del tiempo o de los Gigantes o de lo que sea. Inevitablemente el otro me cuenta su esposo(a) o sus hijos y después me pregunta si tengo novio/esposo (o aun novia) o hijos. Claro que respondo con la verdad: no tengo ni hijos ni esposo ni novio. Y entonces viene la pausa larga… Es que nunca sabe qué decirme o que se siente obligado a decirme “Lo siento”. Es torpe, un poco delicado (supongo), y sobre todo muy incómodo cuando luego empiezan con los consejos o dichos para animarme. Yo me sonrío y asiento con mi cabeza, cortésmente, pero la verdad es que no tiene por qué darme consejos o sentir algo.
Hay muchísimas razones por las que una chica o mujer no tiene pareja. Entonces a continuación presento algunos de los consejos o dichos mas frecuentes que uno debe evitar al encontrarse con una soltera.
1.      “¿Cómo que no tienes novio! ¡Eres tan [lo que sea]!”
Empiezo con lo que considero la reacción más fatal. Por supuesto la chica agradece el cumplido cuando se le dice que ella es bonita o inteligente o interesante o divertida etc. pero luego ella va a pensar lo siguiente: que si ella es tan buena y no puede explicar por qué sigue siendo soltera, el comentario surgiere que quizás hay otro problema… Inevitablemente, ella va a sentirse un poco mal y va a pensar que es su culpa que no le gusta a nadie. Hay un montón de chicas que son bonitas e inteligentes, chicas que tienen tantos intereses que pueden llamar la atención de muchos hombres: les gusta viajar por todo el mundo, ver deportes, beber cerveza, vino y whiskey, ir de camping y hacer senderismo, ir a los museos y a las obras de teatro, comer en restaurantes finos y relajar con una película los fines de semana. Ellas no esconden nada. Probablemente no tienen cadáveres en el sótano o opiniones políticas muy extremas. ¿Por qué no tienen novio? Mejor preguntarles a los hombres…
2.      “¿Has probado Match.com?”
En la mayoría de los casos, la respuesta es que sí. Aunque durante siglos la humanidad se ha ido procreando sin un sitio web, entiendo que estamos en un mundo nuevo, que hay que seguirle el ritmo y que muchas mujeres lo están haciendo. Sin duda, la mayoría de las mujeres solteras, si verdaderamente quieren encontrarse con alguien, han probado Match.com. Y que todavía no han tenido éxito. Uf! ¡Claro que hay que evitar esta torpeza!
3.      “Quizás seas demasiado tiquismiquis”.
Otra vez este dicho pone el problema en las manos suyas, dándole a ella la culpa de no encontrarse con un hombre satisfactorio. No sólo la insulta, sino también sugiere que ella debe bajar sus estándares. Nadie debe bajar sus estándares, porque significa bajar los estándares de una misma y desvalorarse.
4.       “Por lo menos, ¡puedes hacer lo que quieras sin pensar en nadie!”
Sí. Ésta es la verdad.  Una chica soltera puede mirar cualquier programa en la tele, hacer cualquier comida para la cena, viajar donde quiera, andar desnuda por toda la casa y dejar los platos sucios por una semana entera si quiera. No obstante, en una conversación de novios, probablemente ella no quiere hacer estas cosas solas sino con una pareja. También este comentario otra vez sugiere que ella va a pasar mucho tiempo sola y debe aprender cómo disfrutarlo porque es posible que nunca se encuentre con alguien.
5.      “Ten esperanza. Ya llegará.”
Desafortunadamente, aunque sé que este comentario intenta a compadecerla o mostrar compasión por ella, hay varias razones por qué no lo hace. En primer lugar, nadie puede predicar el futuro; segundo, hay que evitar la sugerencia que ella ya ha rendido esperar por su “media naranja”; y finalmente, sugiere que ella necesita un hombre (o mujer) en su vida para estar feliz y completa. Eso no es necesariamente la verdad para cada chica. Algunas mujeres solteras sí están buscando su pareja, pero no todas. Algunas están recuperando de una relación, tal vez. Otras están mejorándose a sus mismas o simplemente prefieren la vida soltera y es completamente suficiente.
La verdad es que yo soy también culpable de decir los mismas comentarios a mis amigas de vez en cuando. Es una reacción natural a esperar que sus amigos estén felices. Sin embargo, de un punto de vista personal, yo sugiero que estos comentarios realmente no les ayudan a los solteras. Al contrario, les dejan pensar que su vida no está completa sin su “media naranja”. La verdad es que en muchos casos una vida soltera no es una vida asilada. 

Un día en el restaurante


Un día en el restaurante
Posición de los trabajadores
Posición del cliente
La jefa de sala, Cristina, ve a una pareja que camina por las puertas y sonríe…
-       “¡Hola, bienvenidos! ¿Cómo están?”
-       Dos.
“Eso no era mi pregunta… que malos modales. Pero debo seguir sonriendo.”
-       Bueno. ¿Quisieran sentarse adentro o afuera?
-       ¿Qué tiempo hace afuera?
“Pues, acaban de entrar del afuera, díganme ustedes…”
-       Pues, pienso que hace buen tiempo afuera y es muy agradable, pero lo que quieran ustedes…
El uno al otro:
-       ¿Qué quieres tú?
-       No me importa. Lo que quieras tú…
Mientras tanto, llega otro grupo que espera impacientemente.
-       Bueno. Afuera.
-       ¡Excelente! Síganme, por favor.
Al otro grupo:
-       ¡Hola! ¡Regreso en un momentito!
Cristina se dirige al fondo pero los clientes están hablando y caminando muy lentamente. Ella está pensando en el otro grupo que la espera.
Al llegar al patio
-       Bueno aquí tengo una mesa bajo el sol u otra en la sombra. La que quieran.
Espero que no escojan la del sol,” piensa ella, “porque acaban de sentarse tres mesas en esta sección de Carmen. Ella ya tiene dos y va a estar demasiada ocupada, pero necesito complacerlos…”
-       Ummm… La del sol.
-       Vale. “Ella dice sonriendo.” Aquí en esta carta tenemos los platos especiales del día y al revés la lista de cervezas que ofrecemos hoy. Carmen llegará en unos minutos.
Los clientes están hablando y no oyen lo que dice.
Luego, rumbo al mostrador, Cristina se encuentra con Carmen la cual está poniendo en una caja platos que acaba de sacar de una mesa y le dice:
-       Lo siento, ellos querían sentarse en tu sección.
-       Está bien. Lo que quieren, pero tal vez busque a alguien que les puede traer el agua para que no me esperen demasiado tiempo. Ella siempre busca dar el mejor servicio posible a todos los clientes.  
Ahora Carmen está a la computadora. Primero entra la orden las bebidas para que lleguen rápidamente (espera ella), luego entra la orden de la comida para otra mesa, imprime la cuenta para otra,  y finalmente hace el cambio para la cuenta de aun otra. Ella te fijas que la comida esté casi lista para su sexta mesa y le indica a una compañera a cuál mesa debe ir porque está tan ocupada que no puede traerla por ella misma. Después, consigue 1) los vasos de agua para la mesa nueva porque ve que Cristina no pudo hablar con nadie sobre esto, 2) los condimentos para la otra mesa, y, 3) ahora que están listas, las bebidas del bar y finalmente sale al patio. Todo esto toma cinco minutos.
Justo cuando pasa por las puertas los clientes nuevos le llaman con los brazos agitados como si hubiera pasado una vida eterna en verla. Ella les saluda con una sonrisa y les dice:
-       Hola! Bienvenidos. ¿Cómo están? Aquí les traigo…
-       Estamos listos para ordenar, interrumpe el hombre.
-       …agua para ustedes, sigue Carmen, y les atenderé en un minuto después de llevar estas cosas a la otra mesa.
Después de darles los vasos de agua, Carmen lleva los condimentos a una mesa donde le piden más agua; luego pone la cuenta en una mesa, el cambio en otra, y entrega las bebidas a la otra mesa. Ella toma la orden de comida de esta mesa y mientras tanto puede sentir los ojos de la nueva mesa a su espalda. Luego, pasa por la mesa donde su compañera acaba de servir la comida, nota se le olvidó el Ranch para uno de los clientes, aunque estaba escrito en el tiquete. Le dice al cliente que lo va a traer y les pregunta a todos si falta algo más. Finalmente, llega a la nueva mesa para tomar la orden.
-       Hola. Yo sé que están listos. Primero, ¿qué le traigo para beber, señorita?
-       Yo quisiera un vaso de vino blanco de la casa.
-       Excelente. Y, ¿para usted, señor?
-       Una cerveza Amber.
-       Lo siento, pero esa no la tenemos para ofrecerle hoy. Sólo tenemos las cervezas que están en la carta como indicó la jefa de sala. ¿Hay algo allí que…
-       Ella no nos dijo nada, interrumpe el señor.
“Ay, este va a ser un día larguísimo....” piensa Carmen.





























































Finalmente llega la mesera,” piensan los clientes.

“Uf, ¿por qué no puede ella tomar nuestra orden? No tiene nada en las manos y somos los más importantes. Estamos ardiéndonos bajo el sol.”














“Yo voy a escribir un resumen en Yelp porque el servicio aquí es horrible.”